19 febrero 2006

El Lupulo

El lúpulo pertenece a la familia de las cannabinaceas. Dentro de esta familia se encuentra la marihuana, pero pese a eso, el lúpulo comercial, cuyo nombre científico es Humulus lupulus, no contiene sustancias alucinógenas.
El lúpulo ha sido cultivado en Europa para utilizarse en la elaboración de cerveza desde hace alrededor de 1000 años. Pese a que hay algunas evidencias que indicarían su cultivo en la antigua Babilonia y la utilización del mismo como planta ornamental en culturas antiguas, el primer documento que acredita su uso en la elaboración de cerveza proviene de Alemania, desde donde se expandió al resto de Europa, inclusive Gran Bretaña, pese a las resistencias que se presentaban en cada país nuevo donde ingresaba.
Como el lúpulo tiene propiedades conservantes, permitió a los cerveceros hacer cervezas más livianas, sin la necesidad de obtener altos niveles de alcohol para preservarla de infecciones bacterianas.
En la industria cervecera se utiliza las flores femeninas del lúpulo (en realidad es una inflorescencia), que se denominan conos. Las flores masculinas y femeninas se desarrollan en plantas distintas.
En los cultivos se eliminan las plantas masculinas y como consecuencia se generan conos sin semillas. Sólo en la Gran Bretaña se suele intercalar una planta productora de flores masculinas cada 200 productoras de flores femeninas, generando conos que en su mayoría contienen semillas.
Los conos sin semillas tienen mayor contenido en peso de los aceites y resinas que poseen valor en la elaboración de cerveza, dado que las semillas no aportan en estos elementos. Además, las semillas también poseen ciertas grasas que son potencialmente perjudiciales para la cerveza y que pueden afectar algunos componentes mecánicos de la planta cervecera. En contrapartida, los cultivadores británicos de lúpulo manifiestan que sus cultivos productores de conos con semillas tienen mayor resistencia a las enfermedades.
El lúpulo se cultiva en áreas templadas, con buen grado de humedad e inviernos no muy crudos, aunque cada variedad de lúpulo tiene un clima óptimo de desarrollo. Las áreas lupuleras más famosas están en Saaz, República Checa; las regiones de Spalt, Tettnang y Hallertau Mittelfrüeh en Alemania, Kent en Inglaterra; la región Noroeste sobre el pacífico en Estados Unidos y Columbia Británica en Canadá. En la Argentina, en la región de El Bolsón existe una zona lupulera muy buena, cuya producción abastece a la industria local y exporta excedentes.
La planta de lúpulo es una viña que resiste el invierno como un rizoma y está provisto de raíces largas que penetran profundamente en el suelo. En la primavera salen brotes a partir de la corona de la raíz y surgen tallos trepadores que utilizan postes y alambres que sirven como guías. Los tallos crecen a un ritmo muy vertiginoso durante el período octubre – enero en el hemisferio sur, hasta llegar a la parte más alta del entramado de postes y alambres colocados por el cultivador. Los conos se desarrollan a partir de enero y están maduros y listos para su cosecha a fines de febrero y durante marzo en el hemisferio sur. El valor comercial de los conos reside en las glándulas de lupulina, ricas en resinas amargas y aceites esenciales.
(Informacion extraida de cerveceroscaseros.com.ar)

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